lunes, 27 de febrero de 2017

Premios literarios, reality shows y el dedo acusador de la Red




La Red, esa gran hemeroteca viva en la que se van depositando los sedimentos tan rápidamente…
De vez en cuando conviene acudir al pasado para completar lo que llegamos a saber en su día y hacernos una imagen de conjunto de algunos hechos e investigaciones que afectan todavía de modo muy directo al presente.
Los viajes al pasado son siempre iluminadores.

El 22 de noviembre de 2012 Miguel Espigado publicó esto en este lugar:


Un texto que no tiene desperdicio tanto en su faceta de documento como de trabajo crítico

Aunque recomiento el texto completo, voy a extraer el párrafo que nos interesa para la singladura de hoy:

Como dice Betancur en Amarilla y Roja “la condición revolucionaria” del reality show es exhibir lo que la modernidad había dejado cuidadosamente oculto. (…) Tanto en los reality como en esta crítica kitsch, asistimos a la “dramatización incansable de la búsqueda de la verdad”. Y como la denuncia machacona de la corrupción del mundo que hace el sensacionalismo SÍ es cierta, el lector crédulo concluye que las “verdades” que ofrece como alternativas, también lo son. Así, importa muy poco la falta de argumentos, porque esta denuncia constante de la corrupción ajena, crea en estos sensacionalistas una presunción de incorruptibilidad que aprovechan para hacer juicios sumarios sin molestarse en argumentarlos”

Antes que nada, la referencia bibliográfica: el libro al que hace alusión este párrafo es el de Olga del Pilar López Betancur: Amarilla y roja: estéticas de la prensa sensacionalista, Universidad Eafit, 2005 -196 páginas.

Después, una observación a la que no me puedo resistir: vean ustedes cómo toda la campaña electoral de Donald Trump y toda la relación posterior con su público sigue las pautas del reality show y sólo es una continuación de una vida dedicada a este género, en televisión, en conferencias de prensa, en alocuciones públicas y en todo tipo de escenarios que le han permitido ser el centro de atención de las masas.

Pero regresemos a nuestro tema: el párrafo reproducido, escrito por Miguel Espigado, forma parte de la crítica de un interesante género literario creado en la red por figuras como Juan Malherido (pseudónimo de Alberto Olmos), el anónimo autor de La medicina de Tongoy  y la inefable Sargento Margaret, que dirigió la Patrulla de Salvación hasta el “alto el fuego unilateral” de 2015.
Hablaremos de este interesante género literario en otra ocasión

Aquí lo que nos interesa es el ramal secundario de la argumentación de Espigado: que la denuncia machacona de la corrupción es cierta.
Y en consecuencia, nos sirven, y muy bien, las denuncias de corrupción, de engaño reiterado y de los mecanismos de influencia sobre los resultados de los premios literarios que encontramos en estos blogs.

Porque además, los autores de las denuncias sí que han recogido en estos casos pruebas o indicios fuertes, haciendo un trabajo periodístico de recopilación y cotejo, comparación y exhumación de datos que los medios de comunicación no habían hecho, no hacen.

Y para que el lector disfrute con este género literario y se ilustre con la información que aportan los textos, le invitamos a leer los siguientes:

http://lamedicinadetongoy.blogspot.com.es/2013/02/diario-kafka-autodespido-procedente-y.html


http://lamedicinadetongoy.blogspot.com.es/2013/02/ponerse-el-mundo-por-montero-dk-y12.html

https://patrulladesalvacion.com/?s=Premios+literarios


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