martes, 17 de febrero de 2015

Travesía de Bilbao, la película, ahora en la Red

La película: ahora puedes ver Travesía de Bilbao a través del siguiente enlace




El libro

Reproducimos aquí la reseña que escribió Francisco Díaz de Castro para EL Cultural cuando salió el libro.


https://bbk.kutxabank.es/cs/Satellite?blobcol=urldata&blobheader=application%2Fpdf&blobheadername1=Expires&blobheadername2=content-type&blobheadername3=MDT-Type&blobheadername4=Content-disposition&blobheadervalue1=Thu%2C+10+Dec+2020+16%3A00%3A00+GMT&blobheadervalue2=application%2Fpdf&blobheadervalue3=abinary%3Bcharset%3DUTF-8&blobheadervalue4=inline%3B+filename%3Dhttps___portal.bbk%2C23.pdf&blobkey=id&blobtable=MungoBlobs&blobwhere=1311764851603&ssbinary=true

Travesía de Bilbao

José Fernández de la Sota

Fotos de M. Alonso. BBK. 174 pp., 8 e.
FRANCISCO DÍAZ DE CASTRO | 17/12/2010

He aquí mucho más que el plano literario de una ciudad, su ciudad, que José Fernández de la Sota (Bilbao, 1960) ha levantado desde la memoria y el homenaje, la elegía, el amor y el desamor. Un Bilbao pasado y presente se convierte aquí en el verdadero protagonista moral al que acompañan numerosos personajes, historias imposibles, los emblemas, las calles, las plazas y los nombres inscritos en sus lápidas, la presencia constante de un Blas de Otero que pasa y pasa con sus “versos inoxidables”, hasta llegar al símbolo de la libertad en el Abra de la costa bilbaína. Divididos en seis partes y un epílogo, estos poemas parten de un significativo epígrafe de Gabriel Aresti (“En el estercolero de Bilbao/ encontré/ una flor”). En “Estación del Norte” y “Plano de la ciudad”, la metafórica llegada del sujeto poético a “la escombrera fabril” se enfrenta con los “Símbolos aplastantes” de la ciudad antigua y con el “suflé de titanio de Frank Gehry”. El flâneur urbano navega “hasta el alba, sin salir de Bilbao, siempre en Bilbao, como en un tiovivo, como en un tiomuerto”.

Una larga secuencia de aforismos puebla la “Consigna de la memoria” y en ella se suceden emocionadas evocaciones infantiles, experiencias políticas -“Recuerdo los controles policiales en el Alto de Enekuri, cuando me dirigía al campus de Leioa, y el miedo peligroso, incontrolable, de unos y otros, de los controladores y los controlados”- encuentros literarios y reflexiones sobre la escritura: “Recuerdo que, en el fondo, escribo por si hay suerte y digo lo que ignoro”. A la fantasmagórica aventura de un Kafka convertido en escritor costumbrista en “Kafka etxea” le sigue “Lápidas en Mallona”: tombeaux, elogios de artistas y escritores que son caras de ese Bilbao moral que van componiendo en mosaico Gustavo de Maeztu, Blas de Otero, Juan Larrea, Ramón de Basterra o Aresti, entre otros.

La prosa métrica de “Salida al mar” culmina esta conflictiva suma bilbaína con una salida a la esperanza: “La salida hacia el mar está en el Abra. El noroeste aguarda frente a los contramuelles (…) El mar te está llamando. No eres un río muerto. Estás naciendo”. Personalísimo libro de amor a su ciudad, esta Travesía de Bilbao demuestra la gran calidad poética de Fernández de la Sota.