sábado, 5 de enero de 2013

Angela Serna





Ángela Serna nació en Salamanca en 1957 y llegó al País Vasco con 13 años. Comenzó sus estudios de Filología francesa en Vitoria y los terminó en Valladolid. Se doctoró con una tesis sobre Los procedimientos espaciales en la obra de Gustave Flaubert. Ha sido profesora titular de la Universidad del País Vasco durante muchos años. Lo sigue siendo en la actualidad (enero de 2013). Ha publicado muchos libros de poesía. Sus textos tienen la fuerza de la concisión y una intensidad emocional sin hipérboles. Es muy conocida en el ámbito de la poesía visual, en el que ha trabajado como poeta, como investigadora y como divulgadora. También es conocida su labor al frente de la revista Texturas (Nuevas dimensiones del texto y de la imagen) que se publica desde 1990 (ver Cervantes virtual )

Lista de obras publicadas en el siguiente enlace
Wikipedia


 
POEMAS



Publicado en Luego será mañana (en otra habitación)
y Vecindades del Aire

SOLO LAS FRASES

Sólo las frases
dictadas esta noche
llorarán mi pérdida.
La mañana
enredada en los versos de ayer
olvidará que un minuto
es apenas tiempo
en esta habitación y
que sólo las palabras
-aún hambrientas y con frío-
llevarán luto por mi.

 


De En la noche hacia la nada

HACIA LA NADA

Sí, también yo quisiera ser palabra desnuda…
                --Ángela Figuera--


Sentir la brisa
al borde del camino.
Sentir el camino
adentrándose en los huesos.

Absorber la médula
impasible.
Ser constatación
de lo imperturbable.
Palabra desnuda.
Sentir el aire concentrado
alrededor de una sílaba.
Silbar.
Reconocer el soplo
de la palabra silenciada.
No poder hablar.
Abstenerse.
Esperar.
Sólo esperar.
Esperar que la turba
arda de nuevo.
Ser turba esperanzada.




De Luego será mañana (en otra habitación)

Quelqu´un invente son histoire
par delà la fureur et le bruit...
     --Claude Esteban--



Intramuros
dice una voz
mí propia voz,
esa voz tal vez
que me visita
por la tarde, cuando
me ausento sin saberlo
de mí,
esa voz
que a mi regreso
me devuelve invertida
la imagen de mi imagen,
esa voz que inventa y
que me inventa, que
más allá del ruido,
más acá de los umbrales
se despoja
una a una de todas
las máscaras,
esa voz…
también es mi voz…



De Vecindades del aire

¿QUIEN SE HARÁ CARGO DE MÍ ?

¿Quién se hará cargo de mi
más allá del horizonte?

¿Qué porción de sombra
le corresponderá a mi sombra
tras la deserción del sol?

¿Dónde habré de buscar
los contornos de su eclipse
para reconducir los días?

¿Cómo reconoceré al tacto
la inconsistencia de un guiño,
la tersura de un beso en la distancia,
o el leve despertar de una mirada?

Tendré que acudir al otro lado
de todos los espejos
para recuperar en su azogue
cada uno de mis recuerdos. 





INÉDITOS





EL GRITO


(Munch)


Sólo un puente sobre el agua
puede sostener la tensión de tu rostro.

Tanta soledad es sólo un paso
hasta la nada que presientes.

Nada salvo la luz puede
otorgarte un rasgo de humanidad.

No escuches el silencio.
No mires el paisaje que transitas.

Aférrate a tu quietud
y olvida.

El puente soportará el peso de tu esperanza.




RELOJES BLANDOS

 
(Dalí)

Se pliega el tiempo a tu paso
frente al horizonte.

Ya no dice las horas.
Quebrado por el aire
sólo espera que alguien
deposite en la arena
un segundo absoluto
de soledad.

Descansa el tiempo, duerme
añorando el camino.

Sólo el cielo
anuncia la llegada
de las horas dormidas
presentidas junto al mar.
Más allá de la roca
que separa mi deseo
de tu nostalgia



POEMAS PARA ÁNGELA MALLÉN

A partir de dos cuadros de  E. Hopper


I.


Habitaciones junto al mar
Esa luz que inunda el vacío y deja ver el aire
entre los pliegues del silencio y de la ausencia
llena la alcoba de rumores, de recuerdos,
de tantas horas pasadas junto a ti.

Abierta al mar, que espera paciente tu llegada,
sólo tu sabes que, más allá de la puerta abierta,
nadie sino el mar dará cobijo a las lágrimas vertidas
la última noche.

Sólo tú serás capaz de cerrar la puerta sin violencia,
sin rabia, para que la ausencia presentida
sea al fin presencia serena. Algo así
como palabra de elefante aguardando que la piel
transformada en papel acoja la verdad de nuestra historia

Solo junto al mar encontraremos el lugar propicio para la palabra.

II


Noche azul

Quietud misteriosa en el devenir de los días
apurando el último sorbo de humanidad que ya nos falta.

Ajeno a las miradas, tal vez sorprendidas, de quienes viven
los ritos marcados por el tiempo, sólo tu iluminas la casa
en la que vivo, donde la loca, esa loca azul, acude cada día
para darme los versos que quisiera dedicarte. Y el agua
¡siempre el agua!, rondando la clepsidra que dibujan mis adentros
y que sólo tu, naufraga también, has sabido atravesar.
Porque tú también
eres azul como la noche, como el aire que cubre las esperas
y marca las horas inexistentes de un reloj
inexistente... Sólo tú, ataviada para la risa, eres capaz
de interpretar el valor de aquella última lágrima.


ENLACES
Ángela Serna, Blog de poesía  
Ángela Serna, Antología en Barcelona Review