miércoles, 11 de noviembre de 2009

KEPA MURUA

Kepa Murua nació en Zarautz (Gipuzkoa) en 1962.
Cursó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad
del País Vasco y se licenció en Historia del Arte por la Universidad de Oviedo
, especializándose en musicología y vanguardias artísticas. Publicó su primer libro de poemas, Abstemio de honores, en 1990. Desde hace muchos años vive en Vitoria-Gasteiz, donde ha compaginado su labor como editor con el desarrollo de una obra literaria dominada por la creación poética. Jorge de Arco ha escrito en Andalucía Información que "su verso indaga en el secreto de la palabra, en el misterio de lo duradero, pero a su vez, esta profundidad existencial no reduce la percepción sentimental de cuanto le rodea."
OBRA


LIBROS DE POESÍA

Abstemio de honores
(Zarautz, IItxaropena,1990)
Cavando la tierra con tus sueños (Madrid, Calambur, 200)
Siempre conté diez y nunca apareciste (Madrid, Calambur,1999)
Cardiolemas (Madrid, Calambur, 2002)
Las manos en alto (Madrid, Calambur, 2004)
Poemas del caminante (Vitoria-Gasteiz, Bassarai, 2005)
Un lugar por nosotros (Valencia, Germanía, 2000)
Cantos del dios oscuro (El Gavierno Ediciones, 2006)
No es nada
(Madrid, Calambur,2008)
Poesía sola, pura premonición. Prólogo de Francisco Villegas. (Ellago Ediciones, 2010)



ENSAYO

La poesía y tu (Brosquil Edicions, 2003)
La poesía si es que existe (Calambur, 2005)
Del interés del arte por otras cosas
(Ellago Ediciones, 2007)



LIBROS DE ARTISTA

El sueño del dibujante
(Bassarai, 2001)
Itxina. Paisajes de luz (Bassarai, 2004)
Flysch. La mirada devuelta. (Bassarai, 2006)
Faber (Bassarai, 2009)





POEMAS



Y NO SABES

Dices amor y no sabes lo que dices.
Dices dolor y sientes cómo la vida
te coloca en un callejón sin salida.
Interrumpe tu voz bruscamente.

La vida necesita de la esperanza
de encontrar a alguien que te quiere.
Dices soledad y no encuentras a nadie.
Dices no puedo respirar y te sientes vacía.

Y te desprecias como se pierde la conciencia
cuando no tienes cerca a nadie.
Dices olvido que quiso como a pocos.
Dices amor porque no quisiste a nadie.

Ahora envejecen pupilas que se queman.
Las pestañas calcinadas ensombrecen
la vida que no ve lo que dices:
Amor, dolor, soledad, olvido.

Dices amor y no sabes si lo necesitas.
Dices dolor porque ves que existe.
Dices soledad que elegiste.
Olvido que tratas de olvidar para siempre.



NO SE ABRE TU NOMBRE

Tu nombre no se abre cuando lo nombro.
Tu nombre despierta sobre mi cuerpo
y vuelve, una y otra vez, como si nada.
Como si hiciera un agujero en la nada
tu nombre no es carne, no es seno,
no es misterio que codicie el hombre.
Tu nombre, sencillo de pronunciar
y fácil de recordar se me abre
ante los ojos en medio de la frente.
Donde no hay nadie tu nombre
emerge con fuerza: isla o virgen
en el fondo del mar. Lágrima
o viento con sabor a campo.
Vientre o cuerpo tu nombre.
Un secreto cuando lo nombro.



TU NOMBRE TIENE ÁNGEL

Te vas a dormir
pensando que no tienes nada.
Te vas a la cama
sabiendo que estás solo.
Te diriges al sueño
con una carta en la mano.
Te encaminas hacia la paz
y encuentras al daño.
Te defiendes del dolor
cerrando los ojos.
Te acurrucas en una palabra
pronunciada con cariño.
Te detienes en la noche
sabiendo que te queda poco.
Te preguntas qué será de ti
ahora que tienes miedo.
Te acuerdas cuando de niño
todo parecía un juego.
Te duermes leyendo la carta
como si la hubiese escrito otro.



ANTES DE CONOCERNOS

Deja las cosas sobre la cama,
déjalas sin darle importancia.
Deja tus recuerdos.
Deja tus sueños
tu tristeza con ellos.
Frío es el calor que nos daña
si piensas que la vida
tiene sus lamentos
como se olvida lo que duele.
Deja contigo esos fríos
en la cima del fuego.
Coloca las cosas inútiles
que tan importantes eran.
Déjalo todo como si nada.



LUEGO EL OLVIDO

Porque lo que sucede es verdad
tus ojos guardan sus máscaras dentro.
Porque lo que ves es apariencia
la vida se enfrenta a la realidad
para que su mirada no se acabe
en un túnel muy negro.
¿Qué es la vida que no tiene alma?
¿Qué la soledad que no tiene sueño?
No son palabras de consuelo
sino las que nos enfrentan en silencio
porque como no supimos amar
siempre que confieso algo
la vida desaparece de mis manos.
Siempre que recuerdo el pasado
la realidad me dice que hubo miedo.
Y si sólo es olvido el recuerdo
¿cómo lo daría todo
por perderlo todo de nuevo?



POR DELANTE

Hay muchas maneras de gritar.
Ella dice te espero, tú respondes no voy.
Con todo el tiempo por delante,
no haciendo nada, en silencio.

Hay muchas maneras de gritar.
Ella pregunta ¿me quieres?
Tú respondes no puedo saberlo.
Con rabia, con asco, con riesgo.

Hay muchas maneras de gritar.
A pulmón abierto. Con el corazón
en la mano. Temblando.
Con fuerza. Con miedo.

Hay muchas maneras de gritar.
Ella dice tu silencio, tu silencio.
Tú respondes no veo, no veo.

Hay muchas maneras de gritar.
Cerrando los ojos. Abriendo la boca.
Sintiendo, sintiendo.



LA SAL DEL AMOR

En la ciudad del amor
el cielo nos visita a menudo
con peces y náufragos
que te miran a los ojos y comen sal.

En sus calles húmedas
los hombres nadan desnudos
y resbalan los años
de la derrota mal digerida.

En las afueras de la impaciencia
los cuerpos se muestran al sol
y los labios lamen la sal que queda
en los senos y en la entrepierna.

Lloran a la intemperie
su insistencia sin darnos cuenta.
El mar cerca la sal del cuerpo
que la lengua dibuja con impaciencia.

Del volcán del deseo los peces brillan
con el color verde del horizonte.
Se fustigan indiferentes
las palabras y los secretos.

La sal del horizonte lo cubre todo
pero la herida no se cierra.
Algunos lo hacen con pena.
Otros se vuelven locos con su misterio.



TODAVÍA

Todavía hay cosas que no entiendo.
Todavía hay cosas dentro de mí
que no son mías.
Todavía cosas que me vienen de fuera
y no me pertenecen.
Todavía hay algunos todavías
que me hacen sentir perdido.
Todavía hay bastantes todavías
que me hacen caminar confuso.
Muchos todavías que no comprendo.
Todavía hay cosas cerca de mí
que son como de otro.
Lugares que son recuerdo todavía.
Sueños a los que regreso sin pretenderlo.
Amores que debo descubrir todavía.
Palabras a las que persigo desnudo.
Pasos en torno a un destino
que todavía no comprendo.
Cuerpos que se aproximan a mí
todavía.